En un bol, batir con batidora la manteca pomada junto con el azúcar hasta que esté cremosa.
Adicionar la miel, la esencia de vainilla y las ralladuras. Batir hasta integrar.
Incorporar el huevo y batir hasta obtener una preparación cremosa y homogénea.
Tamizar harina, almidón, polvo de hornear, bicarbonato de sodio y cacao.
Integrar los secos al batido, sin batidora (usar espátula de goma) hasta formar una masa.
Colocar la masa entre dos films (o papel manteca / plancha de silicona) y estirar a 3 mm de espesor.
Pasar a una placa, cubrir y refrigerar 2–3 horas (o de un día para el otro). Reservar.
Encender el horno a 170°C.
Con la masa fría, cortar tapas con cortante de 5 cm de diámetro. Disponer en placa antiadherente o con plancha de silicona / papel manteca (o enmantecada y enharinada).
Hornear durante 9 minutos o hasta que al presionarlas con el dedo se sientan esponjosas y que la huella no quede marcada.
Retirar del horno y enfriar completamente sobre la placa. (Rinde 36–40 tapas: 18–20 alfajores).