Precalentar el horno a 170 °C.
Preparar una placa con plancha de silicona, papel manteca o enmantecada y enharinada. Reservar.
Colocar la manteca pomada en un bol y batir con batidora hasta que esté cremosa.
Adicionar el azúcar, la miel, la esencia de vainilla, la ralladura de limón y la de naranja.
Batir hasta obtener una preparación cremosa.
Añadir el huevo y batir por unos minutos
Tamizar la harina, el almidón de maíz, el polvo de hornear, el bicarbonato de sodio y el cacao amargo.
Integrar los secos a la preparación con espátula de goma hasta formar una masa homogénea.
Estirar la masa entre films, papel manteca o planchas de siliconas hasta obtener una masa de unos 3 mm de espesor.
Colocar sobre una placa y llevar a la heladera por al menos 2 a 3 horas.
Cortar las tapas con un cortante redondo de 5 cm de diámetro y disponerlas en la placa.
Hornear durante 9 minutos o hasta que al presionarlas con el dedo se sientan esponjosas y que la huella no quede marcada.
Reservar hasta que se enfríen completamente.