Precalentar el horno a 160 °C.
Usar placa antiadherente o colocar papel manteca / plancha de silicona. Reservar.
Romper los 4 huevos aparte y colocarlos en un bol, incorporándolos de a uno.
Adicionar la yema y reservar la clara para otra preparación.
Adicionar el azúcar blanca común y la esencia de vainilla.
Batir con batidora durante varios minutos, hasta lograr una preparación bien espumosa y aireada.
Tamizar los secos juntos: harina, cacao amargo y bicarbonato de sodio. Sumá la sal entrefina.
Adicionar los secos tamizados a la preparación batida e integrar hasta obtener una masa homogénea.
Incorporar el chocolate cobertura blanco e integrar.
Adicionar las almendras procesadas e integrar hasta distribuirlas de manera pareja.
Dividir la masa en 2 porciones y volcar sobre la placa reservada.
Mojarse las manos con agua y formar dos troncos con cada porción (con las manos húmedas la masa no se pega).
Hornear durante aproximadamente 35 min o hasta que al pincharlo con un palito, este salga limpio, sin restos de preparación.
Retirar del horno y dejar enfriar completamente.
Con los troncos bien fríos, cortarlos suavemente en rebanadas de aproximadamente 1/2 cm de espesor.
Distribuir los biscotti sobre una placa.
Hornear nuevamente a 100 a 110 °C durante 10 a 15 min, hasta que se noten secos y duritos.
Retirar del horno y dejar enfriar completamente. Reservar.