En un bol grande, colocar la harina, el azúcar, la sal, la ralladura de naranja y la ralladura de limón. Integrar.
Hacer un hueco en el centro.
Volcar la leche y la levadura. Integrar un poco la levadura a la leche con un batidor de alambre para hidratar la levadura.
Agregar los huevos de a uno, la yema y la esencia de vainilla. Integrar primero con batidor de alambre y luego con las manos.
Pasar la masa a la mesada.
Añadir la manteca pomada e Incorporar con las manos. Cuesta un poco al principio, pero no agregar harina: pegarle a la masa contra la mesada hasta que se vuelva suave, húmeda y homogénea.
Colocar la masa en un bol con un poco de aceite o rocío vegetal.
Tapar con film en contacto y dejar levar durante 1 hora, o hasta que duplique su volumen.
Dividir la masa en porciones de 50 gr.
Bollar cada una y colocarlas sobre una placa antiadherente.
Tapar y dejar levar nuevamente hasta que dupliquen su volumen (1 a 2 horas, según temperatura y humedad ambiente).
Calentar aceite limpio en una cacerola a 145–150°C. El aceite debe tener burbujas suaves y pequeñas.
Freír las berlinesas durante 4 minutos por lado, hasta que estén doradas y cocidas en el centro.
Retirar y colocar sobre papel absorbente y, mientras aún estén calientes, pasar por azúcar para que se adhiera bien.
Reservar hasta que se enfríen.