Precalentar el horno a 120 °C.
Colocar el chocolate blanco en el centro de una placa con plancha de silicona, evitando que toque las paredes de la placa.
Hornear durante 10 min.
Retirar la placa y, con una espátula, aplastar y mover el chocolate hasta que quede líquido y sin grumos.
Volver a llevar al horno durante 10 min.
Retirar y repetir el procedimiento con la espátula, asegurándote de que vuelva a quedar líquido y sin grumos.
Repetir el horneado y el trabajo con espátula entre 4 y 5 veces, según el nivel de caramelización que busques.
Una vez alcanzado el color y sabor deseado, dejar entibiar.
Guardar en una bolsita/bolsa con cierre y reservar.