Precalentar el horno a 160 °C. Preparar una placa para horno con plancha de silicona o papel manteca; o enmantecar y enharinar. Reservar.
Colocar la manteca pomada en un bol y batir con batidora hasta que esté cremosa.
Adicionar el azúcar, la esencia de vainilla y la ralladura de limón. Batir 3–5 minutos hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea.
Incorporar la ricota y batir un instante hasta integrar.
Agregar el huevo e integrar hasta lograr una preparación cremosa.
Tamizar la harina, el polvo de hornear y el bicarbonato de sodio. Integrar con espátula de goma hasta obtener una masa húmeda.
Pesar porciones de 35 gr para formar las cookies. Reservar todas las porciones.
Disponer la almendra fileteada en un plato y rebozar cada porción por la superficie para cubrirla.
Acomodar las cookies sobre la placa reservada, dejando espacio entre ellas.
Hornear durante 14–15 minutos o hasta que las almendras estén doradas y, al presionarlas suavemente, se sientan esponjosas.
Retirar del horno y dejar enfriar