Precalentar el horno a 160 °C.
Preparar una placa para cupcakes con 16 pirotines de papel. Reservar.
Tamizar en un bol amplio la harina, el cacao amargo, el polvo de hornear, el bicarbonato de sodio y la sal fina.
Adicionar el azúcar y mezclar para integrar los secos.
Incorporar la manteca fría en cubitos y frotar con las manos hasta obtener una textura de arena húmeda, sin trocitos visibles de manteca.
Agregar los huevos de a uno, integrando con batidora después de cada adición hasta obtener una mezcla homogénea.
Adicionar la esencia de vainilla e integrar. Reservar
Tomar el sustituto de leche ácida reservado, adicionar el colorante rojo elegido y mezclar hasta que quede bien homogéneo.
Incorporar esta mezcla coloreada a la preparación principal reservada y batir lo justo hasta integrar, sin sobrebatir.
Distribuir aproximadamente 55 gr de preparación en cada pirotín, ayudándote con una cuchara o manga. Si querés que queden bien parejos, pesá la masa.
Hornear durante 22–24 minutos o hasta que, al pinchar un cupcake con un palito, este salga limpio, sin restos de preparación.
Retirar la placa del horno, dejar enfriar por completo. Reservar.