Derretir el baño de repostería en un bol en el microondas o a baño maría de a poco.
Preparar los moldes de mitad de huevo de 15 cm de diámetro. Colocar el molde sobre una placa con unos trapos para que quede plano y no se mueva, así es más fácil de rellenar.
Si el molde de huevo viene con un círculo para usar de base, rellenar primero con el baño de repostería para que sirva de base.
Adicionar el alcohol al baño de repostería. Integrar. Esto va a hacer que espese un poco.
Colocar el resto del baño de repostería en una manga con un pico de 3mm o 5mm.
Tomar los moldes y hacer el dibujo de enrejado con la manga. Repasar el perímetro del huevo con la manga para que quede dibujado el borde. En una de las dos mitades dejar una ventanita para que se pueda ver el conejo por dentro.
Llevar el huevo a la heladera para que sea más fácil de desmoldarlo.
Desmoldar con mucho cuidado.
Calentar un poquito una placa.
Apoyar las dos mitades del huevo para que se derrita un poco el borde y que queden planas y sea más fácil pegarlas.
Colocar la mitad del huevo sin la ventana en el molde para que sea más fácil de manejar.
Rebajar un poco la colita y las patitas del conejo en la placa caliente para asegurar que entre bien en el huevo.
Colocar un poco de papel en el huevo y presentar el conejo encima del huevo para asegurar que entre bien.
Retirar el papel, y colocar una capa del baño de repostería restante en la base para pegar el conejito.
Colocar nuevamente el papel para sostener el conejo. Pegar el conejito y esperar unos minutos a que el conejo se pegue bien. Retirar el papel.
Calentar la placa y apoyar la otra mitad del huevo para poder pegarla.
Pegar las dos mitades del huevo.
Apoyar la base del huevo sobre la placa caliente para darle piso y pegarlo a la base.
Pegar el huevo a la base con un poquito de baño.