Preparar los moldes de huevo. Yo estoy usando unos de 13cm de altura. Opcional: Si ya tenés práctica, podés enfriar los moldes en heladera durante 5 minutos antes de usarlos para que el chocolate se adhiera mejor.
Templar el chocolate cobertura blanco o derretir el baño de repostería. (al final de la receta te explico como templar chocolate!)
Rellenar las cavidades del molde con el chocolate blanco templado o el baño de repostería derretido.
Reservar por 1 minuto y luego volcar el exceso sobre la mesada limpia o una placa.
Dejar cristalizar a temperatura ambiente hasta que pierda brillo.
Levantar el chocolate restante con ayuda de una espátula y reservar en un bol.
Rellenar los huevos con 50 g del relleno elegido por mitad (pasta de maní, dulce de leche, mermelada o el relleno que más te guste!). Es ideal que los rellenos estén fríos para que el chocolate se solidifique rápidamente al contacto.
Cubrir los rellenos con el chocolate templado restante para sellarlos.
Reservar por 1 minuto y luego volcar el exceso sobre la mesada limpia o una placa.
Dejar cristalizar a temperatura ambiente hasta que pierda brillo.
Llevar al freezer/congelador durante 5 minutos para facilitar el desmolde.
Raspar con una espátula por los bordes del molde para emprolijar.
Desmoldar las mitades sobre una superficie limpia dándole unos golpecitos para que se despegue el chocolate. Reservar.
Calentar una placa de aluminio durante 10 segundos sobre la hornalla.
Apoyar una de las mitades para derretir apenas el borde, unir con la otra mitad y dejar secar.
Para que el huevo se mantenga de pie, apoyar suavemente la base sobre la placa caliente unos segundos y luego colocar sobre la mesada hasta que se enfríe y se sostenga solo.
Decorar a gusto:a. Usar chocolate derretido para pegar maníes o dibujar hilos finos.b. Se puede usar una manga con pico fino para hacer detalles como puntitos o rayas decorativas.