Colocar la harina tamizada en un bol.
Adicionar la manteca fría cortada en cubitos.
Sablear la manteca con la harina: primero aplastar los cubitos con los dedos, después estirar la manteca entre las palmas de las manos y, por último, frotar con las manos hasta lograr una arenilla húmeda.
Adicionar el azúcar impalpable tamizada, la harina de almendras y la sal, e integrar hasta obtener una arenilla homogénea.
Adicionar la yema, la esencia de vainilla y la crema de leche (para batir) / nata, e integrar hasta formar la masa. No hace falta amasar.
Estirar la masa entre dos films (o entre papel manteca o planchas de silicona) hasta lograr un espesor de 2 a 3 mm.
Colocar la masa estirada sobre una placa y llevar a la heladera durante 2 horas, para que la harina se hidrate y la manteca vuelva a tomar consistencia.
Precalentar el horno a 160 °C.
Retirar la masa de la heladera y cortar las tapas con un cortante redondo de 5 cm de diámetro. A la mitad de las tapas, marcarles el ojito en el centro con un cortante pequeño de la forma que más te guste.
Disponer todas las tapas en la placa antiadherente o con papel manteca o plancha de siliconas.
Hornear durante 6 min, rotar la placa y continuar la cocción durante 3 min más, hasta que los bordes apenas se doren.
Retirar del horno y dejar enfriar completamente. Reservar.