Colocar 100 ml de agua en un bol.
Adicionar la gelatina sin sabor en forma de lluvia, integrando con un tenedor o batidor de alambre.
Pasar la gelatina hidratada al bol de la batidora y reservar.
Colocar el azúcar en una cacerola, cubrir con 100 ml de agua y adicionar unas gotas de jugo de limón.
Cocinar a fuego fuerte hasta lograr un almíbar de 118 °C.
Cuando el almíbar llegue aproximadamente a 116 °C, comenzar a batir la gelatina hidratada.
Cuando el almíbar llegue a 118 °C, retirar del fuego y mover suavemente la cacerola para quitar burbujas grandes.
Volcar el almíbar en forma de hilo sobre la gelatina, con la batidora en marcha, formando un canal por el lateral del bol.
Continuar batiendo a velocidad alta hasta que la mezcla tome cuerpo y quede blanca, aireada y sostenida.
Adicionar la esencia de tutti frutti y batir para integrar.
Dividir la preparación en dos partes: dejar una blanca y teñir la otra con colorante alimentario celeste o del color elegido.
Colocar cada color en una manga sin pico. Reservar.