Precalentar el horno a 100ºC.
Preparar una placa antiadherente, o una placa con una plancha de silicona o papel manteca.
Colocar las claras y el jugo de limón/crémor tartaro en un bol.
Batir hasta que dupliquen su volumen.
Agregar el azúcar en forma de lluvia y continuar batiendo hasta obtener un merengue bien sostenido. Es importante que el azúcar se disuelva bien en las claras para que no se caramelice en el horno.
Añadir el azúcar talco y el almidón de maíz tamizados a la preparación. Integrar con movimientos envolventes.
Opcional: teñir los merenguitos con colorante alimentario.
Colocar la preparación en una manga con un pico rizado (o el que más te guste!)
Hacer los merenguitos en la placa.
Hornear por 1 hora. Para asegurar que estén listos, sacar uno del horno y reservar hasta que se enfríe (el resto de los merenguitos pueden quedar en el horno). Una vez frío, romper. Si se hace todo polvo significa que está listo, si no, hornear unos minutos más.
Una vez listos, apagar el horno y reservarlos en el horno hasta que se enfríen para que no se resquebrajen.
Una vez fríos, reservar en un contenedor hermético o una bolsita hermética para que no se humedezcan. Si se humedecen, llevar nuevamente al horno precalentado en 100ºC por unos 10/15 minutos para que se sequen