Precalentar el horno a 170 °C.
Preparar una placa de 40 x 27 x 2,4 cm: rociar apenas con aceite o manteca derretida, cubrir con papel manteca y enmantecar el papel. Reservar.
En un bowl colocar los huevos, el azúcar, la miel y la esencia de vainilla; batir hasta lograr una preparación espumosa. Punto letra/ punto cinta
Tamizar la harina sobre el batido e incorporar con movimientos envolventes y suaves, lo justo para mantener el aire.
Volcar la mezcla sobre la placa reservada y distribuir con espátula sin trabajar de más.
Hornear durante 12–13 minutos o hasta que al presionar con el dedo se sienta esponjoso y la huella no quede marcada.
Retirar del horno, pasar un cuchillito por los bordes sin rayar la placa, espolvorear azúcar impalpable y desmoldar sobre un trapo limpio espolvoreado con azúcar impalpable.
Retirar el papel, espolvorear con otro poco más de azúcar impalpable, enrollar en caliente ayudándote con el trapo y dejar enfriar completamente.