Colocar un punto de crema sobre el pie de torta para fijar el primer bizcochuelo.
Ubicar el primer bizcochuelo en la base.
Cubrir con una capa de dulce de leche repostero.
Distribuir la mitad de las frutillas cortadas.
Adicionar una capa de crema batida y esparcir.
Romper merengues con las manos y distribuirlos sobre la crema.
Adicionar un pequeño copo o capa fina de crema para ayudar a adherir el segundo bizcochuelo.
Colocar el segundo bizcochuelo y repetir el relleno con dulce de leche, frutillas, crema y merengues.
Adicionar otro pequeño copo o capa fina de crema para adherir el último bizcochuelo.
Colocar el tercer bizcochuelo al revés para que quede más plano, presionar apenas y retirar el papel manteca.
Humedecer con el resto del almíbar si fuera necesario.
Cubrir toda la torta con la crema batida restante, tanto en la superficie como en los laterales.
Adherir más merengues por fuera y terminar la decoración con una frutilla entera o con más frutillas, si lo deseás.
Reservar en heladera hasta el momento de servir.