Moler los 70 gr de nueces en una procesadora o molinillo hasta obtener una textura fina tipo arena. Reservar.
Colocar tamizando en un bol amplio la harina y el polvo de hornear e integrar bien los secos.
Adicionar el azúcar y las nueces molidas reservadas. Integrar.
Hacer un hueco en el centro y agregar los huevos junto con la miel.
Comenzar a integrar desde el centro hacia afuera, primero con una cuchara y luego con la mano, hasta obtener una masa que “seca” pero que se una al presionarla. No agregar líquido extra.
Pasar la masa a la mesada y terminar de compactarla, sin amasar de más, hasta formar un cilindro tipo salame.
Envolver el cilindro de masa en film y llevar a la heladera por lo menos 12 horas o de un día para el otro.
Al día siguiente, precalentar el horno a 160 °C .
Retirar la masa de la heladera y dividirla en 7 porciones iguales; calcular aproximadamente 100 gr por porción para que las capas queden parejas.
Espolvorear generosamente la mesada con harina y tomar una porción de masa. Estirar con palote con cuidado, formando un cuadrado fino, usando como guía la base de una tartera cuadrada de 20 cm de lado.
Transferir la capa estirada a una placa enmantecada y enharinada o plancha de silicona. Reservar.
Repetir el estirado con las demás porciones, horneando las capas de a una o de a dos según el tamaño del horno.
Hornear cada capa durante aproximadamente 7 minutos o hasta que los bordes comiencen a dorarse levemente.
Retirar la placa del horno y dejar enfriar completamente las capas.
Una vez frías, apilar las capas, cubrirlas con film hasta el día siguiente.