Colocar la manteca pomada en un bol y batir con batidora hasta que esté cremosa.
Adicionar el azúcar impalpable tamizada y batir por unos minutos hasta lograr una crema bien integrada.
Incorporar 1 yema, batir unos minutos, e incorporar la segunda yema y batir nuevamente.
Adicionar la esencia de vainilla y batir hasta integrar.
Incorporar la harina tamizada y la sal, e integrar sin batidora, solo hasta unir (sin amasar).
Estirar la masa entre film, papel manteca o plancha de silicona, de unos 3 a 4 mm de espesor.
Colocar la masa estirada sobre una placa y llevar a la heladera por 3 a 4 horas, hasta que esté bien fría y firme.
Precalentar el horno a 160 °C.
Fonzar una tartera de 20 cm de diámetro y emparejar el borde con el cuchillo inclinado a 45°. Pinchar con tenedor.
Hornear durante 22 a 25 min o hasta que los bordes estén dorados y, al tocarla, la huella no quede marcada.
Retirar del horno y dejar enfriar completamente. Reservar.