Derretir el chocolate en un bol en el microondas o a baño maría de a poco hasta llegar a la temperatura que esté indicada en la curva de templado del paquete del chocolate. Para chocolate con leche, esta suele estar entre 42º y 45ºC. Lo ideal es utilizar un termómetro de cocina para ir controlando la temperatura del chocolate.
Volcar el chocolate sobre la mesada limpia y libre de grasas para enfriarlo. Moverlo con la ayuda de espátulas. Dejar ¼ parte de chocolate tibio en el bol.
Nuevamente controlar la temperatura con un termómetro siguiendo las indicaciones de la curva de templado del paquete del chocolate. Para el chocolate con leche esta temperatura suele estar entre 26-27ºC y que tenés que verificar con la marca de chocolate que estás usando
Volver a colocar el chocolate en el bol. Integrar y medir nuevamente la temperatura. Esta debe ser la temperatura de uso que suele estar entre 28º y 30ºC para el chocolate con leche. Si está unos grados más caliente, volver a volcar un poco del chocolate sobre la mesada para enfriarlo y volver a colocarlo en bol.
Con esta temperatura, el chocolate está listo para utilizar. Podés bañar trufas, moldear figuras de chocolate, hacer bombones o decoraciones!