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Tiramisú de dulce de leche

Una versión bien nuestra del clásico italiano
preparación y armado 1 hour
cocción 9 minutes
Enfriamiento 6 hours
Porciones 10 porciones

Ingredientes
  

Vainillas caseras (24 unidades aprox.)

  • 3 uni Huevos separados en claras y yemas
  • 100 gr Azúcar blanca común
  • 1 cdta Esencia de vainilla
  • 100 gr Harina 0000 o la más refinada que consigas (tamizada)
  • c/n Azúcar blanca común para espolvorear
  • c/n Azúcar impalpable tamizada, para espolvorear

Almíbar de café

  • 100 gr Azúcar blanca común
  • 100 ml Agua
  • 100 ml Café preparado espresso, de filtro o instantáneo, con buen cuerpo
  • 30 ml Licor de café

Crema de mascarpone y dulce de leche

  • 260 ml Crema de leche para batir / nata (bien fría y con alto contenido graso)
  • 330 gr Queso mascarpone
  • 60 gr Azúcar impalpable tamizada
  • 70 gr Leche en polvo tamizada
  • 1 cdta Esencia de vainilla
  • 160 gr Dulce de leche repostero

Armado y terminación

  • c/n Cacao amargo tamizado
  • c/n Dulce de leche común para decorar

Paso a paso
 

Vainillas caseras

  • Precalentar el horno a 170 °C.
  • Usar placa antiadherente o colocar papel manteca / plancha de silicona. Reservar.
  • Separar las claras de las yemas y colocarlas en dos bols diferentes.
  • Tomar una pequeña parte de los 100 gr de azúcar, adicionarla a las yemas, integrar y reservar.
  • Adicionar la esencia de vainilla a las claras y comenzar a batir con batidora.
  • Cuando las claras hayan duplicado su volumen, incorporar de a poco el resto del azúcar.
  • Continuar batiendo hasta lograr un merengue bien sostenido, firme y brillante.
  • Adicionar las yemas reservadas e integrar con la batidora a baja velocidad, solo hasta obtener una preparación homogénea.
  • Incorporar la harina tamizada con espátula de goma y movimientos envolventes, procurando no perder el aire del batido.
  • Colocar la preparación en una manga con pico redondo de aproximadamente 1,5 cm de diámetro.
  • Formar tiras de aproximadamente 9 cm de largo sobre la placa reservada. La preparación rinde alrededor de 24 vainillas.
  • Espolvorear primero con azúcar blanca común y luego con azúcar impalpable tamizada.
  • Hornear durante aproximadamente 9 min o hasta que estén apenas doradas y se sientan cocidas al tacto.
  • Retirar del horno y dejar enfriar completamente. Reservar.

Almíbar de café

  • Colocar el azúcar, el agua y el café en una cacerola.
  • Si querés aportar el sabor del licor pero evitar el alcohol, adicionarlo en este momento para que se evapore durante la cocción.
  • Llevar a fuego fuerte hasta que hierva y el azúcar se disuelva por completo.
  • Retirar del fuego.
  • Si preferís que conserve el alcohol, adicionar el licor de café una vez retirado del fuego.
  • Pasar el almíbar a una fuente o plato hondo y dejar enfriar completamente. Reservar.

Crema de mascarpone y dulce de leche

  • Colocar la crema de leche (para batir) / nata, el queso mascarpone, el azúcar impalpable, la leche en polvo y la esencia de vainilla en un bol.
  • Batir con batidora hasta que la preparación espese y tome buen cuerpo.
  • Adicionar el dulce de leche repostero.
  • Integrar con la batidora solo hasta obtener una crema homogénea, cremosa y sostenida. Reservar en heladera hasta el momento del armado.

Armado y terminación

  • Preparar una fuente cuadrada de aproximadamente 20 cm de lado.
  • Humedecer las vainillas en el almíbar de café frío y formar una primera capa cubriendo toda la base de la fuente.
  • Adicionar una capa de crema de mascarpone y dulce de leche y esparcir hasta cubrir las vainillas.
  • Espolvorear la superficie con cacao amargo tamizado.
  • Formar una segunda capa con vainillas humedecidas en el almíbar de café.
  • Cubrir con otra capa de crema de mascarpone y dulce de leche, reservando una parte para la decoración.
  • Colocar parte de la crema reservada en una manga con pico redondo y formar copitos distribuidos de manera irregular sobre la superficie.
  • Espolvorear con cacao amargo tamizado.
  • Con el resto de la crema, completar con nuevos copitos en los espacios libres, de modo que algunos queden cubiertos con cacao y otros permanezcan a la vista.
  • Colocar el dulce de leche común en una manga con pico pequeño y terminar con pequeñas gotas de dulce de leche.
  • Cubrir la fuente y llevar a la heladera durante al menos 6 horas, idealmente de un día para el otro, para que el tiramisú tome frío y las capas se asienten.
  • Servir bien frío.

TIPS Y TRUCOS

Este tiramisú combina todo lo que nos gusta del clásico: vainillas húmedas, café, mascarpone y cacao, pero con el dulce de leche como protagonista para darle una identidad bien argentina.
Es ideal para preparar con anticipación y llevar en la misma fuente. Con varias horas de frío, las vainillas se humedecen, la crema toma cuerpo y el corte queda mucho más prolijo.
Vainillas caseras (24 unidades aprox.)
  • El merengue tiene que quedar bien sostenido: esa estructura es la que permite que las vainillas mantengan la forma cuando se las forma con la manga.
  • Es importante tener el horno precalentado y llevar las vainillas a cocinar apenas terminás de formarlas, para no perder el aire del batido.
  • Tamizá la harina y sumala con movimientos envolventes para conservar el mayor volumen posible.
  • El doble espolvoreado de azúcar blanca común y azúcar impalpable ayuda a formar la superficie clásica de las vainillas.
Almíbar de café
  • Usá un café rico y con buen cuerpo: puede ser espresso, de filtro o instantáneo, pero tiene que aportar un sabor definido.
  • Dejá enfriar completamente el almíbar antes de humedecer las vainillas. Si está caliente, pueden ablandarse demasiado y romperse.
Crema de mascarpone y dulce de leche
  • La crema de leche tiene que estar bien fría y usá una con al menos 35% de materia grasa para que la preparación tome cuerpo.
  • No batas de más después de incorporar el dulce de leche: detenete apenas la crema esté homogénea y sostenida, para evitar que se corte.
Armado y terminación
  • Humedecé las vainillas rápidamente: tienen que absorber el sabor del café sin quedar tan blandas que se desarmen.
  • El reposo es clave. Prepararlo el día anterior permite que los sabores se integren y que el tiramisú quede bien frío y firme al servir.