Precalentar el horno a 170 °C. Preparar 2 placas para horno con plancha de silicona o papel manteca. Reservar.
Separar la claras de las yemas. Colocar una pequeña parte del azúcar sobre las yemas para evitar que se oxiden y reservar.
Colocar las claras en un bol y batir con batidora hasta que dupliquen su volumen. Adicionar el resto del azúcar en forma de lluvia y continuar batiendo hasta lograr un merengue sostenido.
Sumar la esencia de vainilla a las yemas y agregarlas al merengue, integrando suavemente con batidora.
Incorporar la harina tamizada en tandas, integrando con espátula de goma y movimientos envolventes.
Colocar la preparación en una manga con pico redondo.
Formar bastones sobre las placas reservadas.
Espolvorear primero con azúcar blanca común y luego con azúcar impalpable.
Hornear durante 9 a 10 min o hasta que estén apenas doradas y, al presionarlas, la huella no quede marcada.
Retirar del horno y dejar enfriar completamente. Reservar.