Precalentar el horno a 160 °C.
Preparar tres moldes de 20 cm de diámetro con papel manteca en la base.
Colocar la manteca pomada, el azúcar, el colorante rojo y la esencia de vainilla en un bol; batir con batidora hasta lograr una crema suave.
Incorporar el huevo y batir unos minutos más.
Tamizar la harina, el cacao amargo y el polvo de hornear.
Adicionar la mitad de los secos tamizados e integrar.
Incorporar el sustituto de leche ácida reservado (o 130 ml de leche ácida comercial) e incorporar.
Adicionar el resto de los secos tamizados e integrar hasta obtener una preparación homogénea. Reservar
Combinar en un recipiente pequeño el bicarbonato de sodio con el vinagre (o jugo de limón); dejar que espume e incorporar de inmediato a la preparación, integrando bien.
Distribuir la preparación entre los moldes reservados en partes iguales.
Hornear durante 12–13 minutos o hasta que, al pinchar con un palito, este salga limpio, sin restos de preparación.
Retirar y dejar enfriar completamente antes de desmoldar.