Asegurarse de que los bizcochos estén completamente fríos y ya humedecidos con el almíbar de ron, y que el relleno de tres chocolates esté cremoso y manejable.
Calcular aproximadamente 150 gr por capa de relleno y reservar unos 300 gr para cubrir la torta por afuera.
Colocar el primer disco de bizcocho sobre la base o fuente donde se va a presentar la torta.
Distribuir la primera porción de relleno (aprox. 150 gr) sobre el bizcocho, extendiendo con una espátula en una capa pareja.
Colocar encima otro disco de bizcocho.
Repetir el proceso alternando bizcocho y relleno hasta completar las capas internas, utilizando la misma cantidad de relleno por capa.
Colocar el último bizcocho con la parte más lisa hacia arriba (al revés) para que la superficie quede bien prolija.
Utilizar los 300 gr de relleno reservados para recubrir toda la torta por arriba y por los laterales, alisando con una espátula hasta obtener una superficie pareja.
Llevar la torta a la heladera durante unos 20 a 30 minutos para que el relleno tome cuerpo antes de bañarla.
Colocar la torta sobre una rejilla, con una bandeja por debajo para recoger el excedente de baño.
Volcar el baño de chocolate cobertura atemperado sobre la torta, empezando por el centro y ayudando con una espátula para que cubra los laterales de manera pareja.
Dejar escurrir el exceso y alisar suavemente si fuera necesario.
Llevar lo que quedó del baño de chocolate a la heladera hasta que tome cuerpo y tenga una textura firme pero manejable para manga.
Pasar ese baño espeso a una manga con pico pequeño liso.
Escribir “Savoia” sobre la superficie de la torta y hacer los dibujos decorativos que prefieras en los bordes.
Dejar que el glaseado termine de asentarse a temperatura ambiente.
Antes de servir, asegurarse de que la torta esté atemperada (no fría de heladera) para que el relleno de chocolate esté cremoso y no duro.