Go Back

Bizcochuelo de chocolate

Perfecto para comer solo o rellenar con lo que más te guste
preparación y armado 35 minutes
cocción 45 minutes
Enfriamiento 1 hour
Porciones 10 porciones

Ingredientes
  

Sustituto de leche ácida

  • 120 ml Leche
  • 20 ml Jugo de limón recién exprimido 2 cdas

Base de chocolate

  • 90 gr Chocolate cobertura semi amargo
  • 150 gr Azúcar blanca común
  • 40 ml Agua bien caliente
  • 15 gr Cacao amargo tamizado
  • 50 gr Manteca/ mantequilla sin sal derretida

Bizcochuelo de chocolate

  • 3 uni Huevos
  • 2 uni Yemas de huevo reservar las claras para otra preparación
  • 100 gr Azúcar blanca común
  • 1 cdta Esencia de vainilla
  • - Base de chocolate realizada
  • 190 gr Harina 0000 o la más refinada que consigas (tamizada)
  • 1/2 cdta Polvo de hornear ½ tbsp
  • 1/2 cdta Bicarbonato de sodio ½ tbsp
  • 1 pizca de sal Sal ¼ tsp
  • - Sustituto de leche ácida realizado o 140 ml de leche ácida comercial

Paso a paso
 

Sustituto de leche ácida

  • Colocar la leche en una jarrita, vaso o bol.
  • Adicionar el jugo de limón recién exprimido.
  • Integrar y dejar reposar hasta que espese ligeramente. Reservar.

Base de chocolate

  • Derretir el chocolate cobertura semi amargo en microondas o a baño María.
  • Adicionar el azúcar blanca común e integrar.
  • Incorporar el agua bien caliente y mezclar hasta que el azúcar se integre bien y se disuelva.
  • Adicionar la manteca derretida y el cacao amargo tamizado e integrar hasta obtener una preparación homogénea.
  • Reservar.

Bizcochuelo de chocolate

  • Precalentar el horno a 160 °C.
  • Preparar un molde de cintura desmontable de 20 cm de diámetro con papel manteca en la base. Reservar.
  • Colocar los huevos y las yemas en un bol, rompiéndolos previamente aparte.
  • Adicionar el azúcar blanca común y la esencia de vainilla.
  • Batir con batidora durante 8 a 10 min, hasta lograr una preparación aireada, cremosa y a punto letra/punto cinta.
  • Incorporar la base de chocolate reservada y mezclar con batidora hasta integrar.
  • Tamizar la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato de sodio y la sal.
  • Incorporar la mitad de los secos tamizados a la preparación e integrar.
  • Adicionar el sustituto de leche ácida reservado e integrar.
  • Incorporar el resto de los secos tamizados y mezclar hasta obtener una preparación homogénea.
  • Volcar la preparación en el molde reservado.
  • Hornear durante aproximadamente 45 min o hasta que al pincharlo con un palito, este salga limpio, sin restos de preparación.
  • Retirar del horno, dejar enfriar y desmoldar pasando una espátula por el contorno del molde.
  • Retirar el papel manteca de la base y servir solo o usar para rellenar.

TIPS Y TRUCOS

Este bizcochuelo es ideal como receta base: queda húmedo, esponjoso y con un sabor de chocolate bien marcado.
Podés comerlo solo, espolvoreado con azúcar impalpable, o usarlo como base para rellenar con crema, ganache, dulce de leche o la crema que más te guste.
Dejalo enfriar completamente antes de cortarlo o rellenarlo para que la miga se asiente y no se rompa.
Sustituto de leche ácida
  • El jugo de limón corta ligeramente la leche y ayuda a imitar la acidez de la leche ácida o buttermilk.
  • Dejalo reposar unos minutos antes de usarlo para que tome cuerpo.
  • Si conseguís leche ácida comercial, podés usar aproximadamente 140 ml y omitir este sustituto.
Base de chocolate
  • Usá un buen chocolate cobertura semi amargo para que el sabor del bizcochuelo sea intenso.
  • El cacao tiene que ser amargo de repostería, no el que se usa para chocolatada.
  • Tomate un momento para disolver bien el azúcar con el agua caliente: eso ayuda a que la base quede más homogénea.
Bizcochuelo de chocolate
  • Es importante llegar a punto letra/punto cinta: al levantar el batidor, el dibujo debe quedar sobre la mezcla unos segundos antes de hundirse.
  • Las claras que sobran podés guardarlas para otra preparación, en heladera o en freezer/congelador. Podés hacerlo de esta manera y hacer estas recetas
  • Tamizar los secos ayuda a evitar grumos y a conseguir una miga más pareja.
  • No batas de más después de incorporar la harina para no desarrollar gluten y mantener la textura tierna.
  • El horno tiene que estar precalentado y la cocción se controla con palito limpio.
  • Si lo vas a rellenar, es mejor dejarlo enfriar por completo y, si podés, reservarlo en heladera para manipularlo mejor pero siempre es mejor consumirlo a temperatura ambiente.