Precalentar el horno a 270 °C. Preparar una placa con plancha de silicona, papel manteca o enmantecar y enharinar. Reservar.
Batir la manteca pomada con batidora hasta que quede cremosa.
Incorporar el azúcar impalpable tamizada y continuar batiendo hasta obtener una preparación bien cremosa.
Adicionar la esencia de vainilla y batir unos segundos más.
Incorporar las yemas de a una, batiendo después de cada agregado hasta lograr una mezcla homogénea. Reservar las claras para otras preparaciones.
Tamizar juntos la harina y el cacao amargo. Incorporarlos a la mezcla anterior con espátula de goma hasta integrar.
Colocar la preparación en una manga con pico rizado. Este paso debe hacerse inmediatamente para que la masa no se endurezca.
Formar las galletas sobre la placa reservada, en forma de “S” o la que prefieras.
Hornear durante 9 minutos o hasta que al presionarlas suavemente no quede marcada la huella del dedo.
Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.