Dos o tres días antes, separar las claras (70 gr en total) y colocar una porción de 35 gr en un recipiente en la heladera para que la clara se aligere; el resto (35 gr) también reservado.
Colocar 35 gr de claras en un bol; adicionar la harina de almendras tamizada y el azúcar impalpable tamizada, e integrar hasta formar una pasta.
Adicionar un poquito de colorante en pasta rojo e integrar. Ir de a poco: el colorante toma color enseguida y conviene que no quede demasiado intenso. Reservar la pasta de macaron.
Colocar los otros 35 gr de claras en la cuba de la batidora y dejar listas.
Colocar el azúcar blanca común en una cacerola, cubrir con agua y cocinar a fuego fuerte hasta lograr un almíbar de 118 °C. Cuando el almíbar llegue a 115-116 °C, encender la batidora para que las claras empiecen a espumar.
Cuando el almíbar alcance los 118 °C, retirar del fuego, mover la cacerola para que se vayan las burbujas y volcarlo en forma de hilo, formando un canal por el lateral de la cuba, con la batidora en marcha.
Continuar batiendo el merengue italiano solo un poco: no dejar que se enfríe por completo, tiene que quedar todavía tibio y con el pico apenas caído.
Incorporar el merengue a la pasta de macaron reservada e integrar. El punto justo (macaronage) es cuando levantás la mezcla, la dejás caer y se forma un dibujo que se va perdiendo suavemente con el paso de los segundos.
Colocar la mezcla en una manga con pico redondo de 1 cm de diámetro. Sobre una placa con plancha de silicona y un papel con círculos de 4 cm de diámetro como guía por debajo de la plancha de siliconas, formar los botones de macaron.
Dejar secar la superficie de los macarons a temperatura ambiente durante aproximadamente 2 hs 30 min, hasta que estén opacos y, al pasarles el dedo, la masa no se quede pegada.
Hornear en horno precalentado a 120 °C durante aproximadamente 19 min, hasta que se forme la pollerita (el pie) en la base.
Retirar del horno y dejar enfriar completamente antes de rellenar.