Precalentar el horno a 160 °C.
Preparar 3 moldes/tarteras desfondables de 20 cm de diámetro con papel manteca en la base. Reservar.
Tamizar la harina junto con la sal y el polvo de hornear en un bol.
Adicionar la manteca fría cortada en cubitos e integrar con el método de sableado: primero aplastar los cubitos de manteca, luego estirarlos entre las palmas y finalmente frotar entre las manos hasta formar una arenilla, sin que se vean pedacitos de manteca.
Incorporar el azúcar blanca común e integrar.
Adicionar la leche e integrar hasta obtener una preparación homogénea. Reservar.
Colocar las claras en un bol. Si usás claras que sobraron de otra preparación, pesar 180 gr; si no, separar claras y yemas y reservar las yemas para otra receta.
Adicionar la esencia de vainilla a las claras y batir con batidora hasta que dupliquen su volumen.
Incorporar los 50 gr de azúcar y continuar batiendo hasta lograr un merengue suave.
Adicionar el merengue a la preparación reservada en partes, incorporando con espátula de goma y movimientos envolventes.
Distribuir la preparación entre los 3 moldes reservados.
Hornear durante aproximadamente 18 min o hasta que al pinchar los bizcochuelos con un palito, este salga limpio, sin restos de preparación.
Retirar del horno, desmoldar y dejar enfriar completamente. Reservar.