Un postre suave y delicado, con una combinación irresistible

Cheesecake de pistachos con frutos rojos
Un postre suave y delicado, con una combinación irresistible
Ingredientes
Base cheesecake
- 200 gr Galletitas dulces neutras tipo vainilla o similares
- 90 gr Manteca / mantequilla sin sal derretida
Crema cheesecake de pistachos
- 450 gr Queso crema bien sostenido
- 100 gr Pasta de pistachos casera o comprada
- 260 gr Azúcar
- 1 uni Ralladura de limón
- 4 uni Huevos
- 150 ml Crema de leche para batir / nata, de alto contenido graso
Armado y presentación
- 150 –200 gr Mermelada confitura o compota de frutos rojos (casera o comprada)
- 300 g Frutos rojos frescos frutillas, arándanos, frambuesas, etc.
- 20 gr Pistachos pelados para picar
Paso a paso
Base de cheesecake
- Precalentar el horno a 130–140 °C (horno bajo, suave).
- Preparar un molde de cintura desmontable de 20 cm de diámetro. Forrar la base con papel manteca y cerrar el aro. Reservar.
- Colocar las galletitas dulces en la procesadora y procesar hasta obtener un arenado fino.
- Adicionar la manteca / mantequilla sin sal derretida e integrar hasta lograr una textura de arena húmeda.
- Volcar la mezcla de galletitas sobre la base del molde preparado, distribuir de manera pareja y compactar con el dorso de una cuchara, un vaso o un cornet.
- Reservar en heladera mientras se prepara la crema de cheesecake.
Crema cheesecake de pistachos
- Colocar el queso crema en un bol y trabajar con una espátula de goma hasta que esté maleable y bien cremoso.
- Agregar la pasta de pistachos e integrar hasta obtener una mezcla homogénea.
- Adicionar el azúcar y la ralladura fina de limón. Integrar bien.
- Incorporar los huevos de a uno, mezclando después de cada adición para mantener una textura lisa y pareja.
- Sumar la crema de leche (para batir) / nata e integrar hasta lograr una preparación homogénea.
- Volcar la crema de cheesecake de pistachos sobre la base de galletitas reservada.
- Colocar el molde dentro de una fuente profunda apta para horno.
- Llevar la fuente al horno y, una vez en el horno, agregar agua caliente (casi hirviendo) alrededor del molde hasta llegar aproximadamente a la mitad de su altura, cuidando que el agua no entre en contacto con el interior.
- Hornear a 130–140 °C durante aproximadamente 1 hora y 30 minutos, o hasta que al mover suavemente el molde el centro se vea firme y ya no haga una “ola” marcada.
- Retirar la fuente del horno, sacar con cuidado el molde del baño María y dejar enfriar a temperatura ambiente.
- Una vez frío, cubrir el cheesecake y llevar a la heladera, idealmente de un día para el otro, para que termine de asentarse y quede bien cremoso.
Armado y presentación
- 1.Colocar un punto de mermelada o confitura de frutos rojos sobre el plato o pie de torta donde va a apoyarse el cheesecake. Reservar
- Retirar el cheesecake de la heladera y, con una espátula de metal o un cuchillo fino, despegar suavemente los bordes del molde.
- 3.,Abrir la cintura desmontable y desmoldar el cheesecake. Retirar el papel manteca de la base y apoyarlo con cuidado en el pie de torta o fuente reservada.
- Cubrir la superficie del cheesecake con el resto de la mermelada, confitura o compota de frutos rojos, dejándola bien distribuida.
- Decorar con los frutos rojos frescos, distribuyéndolos de manera pareja por toda la superficie.
- Espolvorear por encima con los pistachos picados.
- Conservar en heladera hasta el momento de servir. Servir bien frío para disfrutar toda su cremosidad.
TIPS Y TRUCOS
Base cheesecake
- Si no tenés procesadora, podés colocar las galletitas en una bolsita limpia y golpearlas con un palo de amasar hasta obtener un arenado fino.
- Es importante compactar muy bien la base de galletitas para que, una vez frío el cheesecake, la base no se desgrane al cortar las porciones.
- Para la crema, te recomiendo usar quesos crema bien sostenidos, como Philadelphia, Finlandia o Milkaut Profesional. Si usás un queso menos firme, puede llevar un poco más de tiempo de cocción.
- Si tu queso crema es muy blando, podés adicionar unos 10 gr de almidón de maíz / maicena para ayudar a que la crema tome cuerpo.
- Es importante que la crema de leche tenga al menos 35 % de materia grasa para lograr una textura bien cremosa y sostenida.
- Para el baño María, podés envolver la base del molde con papel de aluminio por debajo y alrededor para minimizar el riesgo de que entre agua. Asegurate de que el nivel del agua no supere la altura del papel de aluminio.
- Usar agua caliente para el baño María ayuda a que tu cheesecake quede bien cremoso
- Durante la cocción a baño María, controlá que el agua no se evapore por completo. Si baja demasiado el nivel, podés agregar más agua caliente con cuidado.
- Para esta receta podés usar mermelada comprada o hacer tu propia mermelada o compota casera de frutos rojos, como la que hago acá
- La mermelada o compota se puede preparar con fruta fresca o con fruta congelada, según la temporada y lo que consigas.
- Para que el cheesecake desmolde mejor, es clave dejarlo enfriar completamente y luego llevarlo varias horas a la heladera, idealmente de un día para el otro.
- Si querés un acabado más prolijo en los laterales, podés alisarlos suavemente con una espátula de metal apenas humedecida.
- Decorá con los frutos rojos y los pistachos cerca del momento de servir para que se mantengan frescos.
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