Quemadita por fuera, cremosa por dentro, con ese doradito que la hace única

Tarta vasca clásica/ Cheesecake vasco
Quemadita por fuera, cremosa por dentro, y ese dorado que la hace única
Ingredientes
Preparación del molde
- 2 uni Hojas de papel manteca aprox. 40–45 cm de lado
- c/n Agua para mojar
Relleno
- 480 gr Queso crema firme tipo Philadelphia, Finlandia o Milkaut Profesional atemperado
- 1 uni Limón ralladura
- 190 gr Azúcar blanca común
- 4 uni Huevos
- 240 ml Crema de leche para batir / nata
- 20 gr Harina 0000 tamizada o harina de arroz, para versión apta celÃacos
Paso a paso
Preparación del molde
- Cortar 2 hojas de papel manteca de aprox. 40–45 cm de lado.
- Arrugar y abollar el papel manteca para que se vuelva más maleable.
- Mojar bien el papel manteca.
- Colocar el papel manteca dentro de un molde de 20 cm de diámetro, dándole forma para que copie base y laterales.
- Reservar el molde preparado.
Relleno
- Precalentar el horno a 180 °C.
- Colocar el queso crema en un bol y trabajarlo con espátula de goma hasta ablandarlo.
- Adicionar la ralladura de limón e integrar.
- Sumar el azúcar e integrar con espátula de goma hasta obtener una mezcla homogénea.
- Incorporar los huevos de a uno, integrando completamente cada huevo antes de adicionar el siguiente.
- Adicionar la crema de leche (para batir) / nata e integrar.
- Incorporar la harina tamizada e integrar hasta que no queden grumos.
- Volcar la mezcla en el molde preparado y reservado.
- Hornear durante 35–40 min, o hasta que al mover el molde se forme una pequeña ola en el centro y la superficie esté bien dorada.
- Retirar del horno y dejar atemperar.
- Desmoldar cuando esté atemperada pero aún tibia, y servir.
TIPS Y TRUCOS
Consejos
Esta tarta vasca es ideal para comer tibia, cuando el centro está bien cremoso y el perfume del limón se siente más.
No te preocupes por un dorado fuerte: es parte del encanto. Lo importante es respetar el punto de cocción (esa ‘ola’ suave en el centro).
Tips y trucos
Preparación del molde
- Arrugar y mojar el papel manteca es la clave para que copie perfecto el molde sin pelearte: se adapta mejor a los laterales y evita pliegues duros. Además, al ir a un horno fuerte, la humedad ayuda a evitar que el papel se queme durante la cocción.
- Usá un queso crema bien firme y sostenido: ayuda a lograr una textura cremosa, pero con estructura.
- Si el queso crema está atemperado, se integra más fácil y te queda una mezcla más homogénea.
- Incorporá los huevos de a uno (como en el video): asà evitás que la preparación se te ‘haga un lÃo’ y te cueste incorporarlo.
- Te recomiendo usar crema de leche con alto contenido graso (ideal 35% o más) para mayor cremosidad.
- No te guÃes solo por el tiempo: el punto es cuando al mover el molde se arma una pequeña ola en el centro. Ahà queda cremosa por dentro.
- Dejá atemperar antes de desmoldar: en caliente está muy frágil, y tibia está en su mejor punto para disfrutar.
Cheesecake vasco de dulce de leche
Super cremoso, quemadito y con todo el sabor del dulce de leche
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