Con ese gustito a tutti frutti que te lleva directo a la infancia

Chupetines de caramelo
Con ese gustito a tutti frutti que te lleva directo a la infancia
Ingredientes
Caramelo base
- 300 gr Azúcar blanca común
- 50 gr Glucosa
- 100 ml Agua
- 1 a 2 cdtas Jugo de limón 20ml
Color y sabor
- c/n Colorante líquido unas gotas
- 1 cdta Esencia sabor tutti frutti
Amasado y formado de los chupetines
- c/n Palitos de chupetín
- c/n Rocío vegetal
- c/n Guantes para calor o guantes de silicona, en capas
- c/n Cinta finita para hacer moñitos opcional, para decorar
Paso a paso
Caramelo base
- Con cuidado, mover la plancha de silicona hacia el centro para ir juntando el caramelo y formar una bola.
- Cuando el caramelo se despega de la plancha de silicona y se formó una “bola”, colocarse guantes para calor (si no tenés, usar guantes de silicona en capas) y rociar con apenas rocío vegetal para que no se pegue.
- Amasar estirando el caramelo y doblándolo sobre sí mismo, repitiendo varias veces hasta lograr un acabado satinado y brillante.
- Separar una porción y estirarla formando una “viborita”, como si fuera plastilina.
- Enroscar la tira de caramelo sobre un palito de chupetín, cubriéndolo en forma de espiral.
- Cortar el excedente con tijera y hacer una pequeña marca con la tijera en la base del chupetín si te quedó una “colita” para que, una vez frío, se pueda retirar fácilmente el sobrante.
- Repetir con el resto del caramelo hasta formar todos los chupetines.
- Si al enrollar notás que no llegás a cubrir todo el palito, cortar el palito con tijera antes de terminar y continuar el enrollado: nadie se entera y queda perfecto.
- Si el caramelo se “enfría” y pierde elasticidad para estirar, llevarlo a horno precalentado a 150 °C durante 20 segundos, solo para devolverle un poco de calor, y continuar trabajando.
Color y sabor
- Colocar un trapito húmedo debajo de una placa con plancha de siliconas para que no se deslice. Volcar el caramelo.
- Adicionar unas gotas de colorante líquido sobre el caramelo.
- Integrar el color con espátula metálica (no hace falta que quede totalmente parejo).
- Adicionar la esencia sabor tutti frutti.
- Integrar nuevamente con espátula metálica hasta que el caramelo tome el perfume.
- Amasado y formado de los chupetines
- Con cuidado, mover la plancha de silicona hacia el centro para ir juntando el caramelo y formar una bola.
- Cuando el caramelo se despega de la plancha de silicona y se formó una “bola”, colocarse guantes para calor (si no tenés, usar guantes de silicona en capas) y rociar con apenas rocío vegetal para que no se pegue.
- Amasar estirando el caramelo y doblándolo sobre sí mismo, repitiendo varias veces hasta lograr un acabado satinado y brillante.
- Separar una porción y estirarla formando una “viborita”, como si fuera plastilina.
- Enroscar la tira de caramelo sobre un palito de chupetín, cubriéndolo en forma de espiral.
- Cortar el excedente con tijera y hacer una pequeña marca con la tijera en la base del chupetín si te quedó una “colita” para que, una vez frío, se pueda retirar fácilmente el sobrante.
- Repetir con el resto del caramelo hasta formar todos los chupetines.
- Si al enrollar notás que no llegás a cubrir todo el palito, cortar el palito con tijera antes de terminar y continuar el enrollado: nadie se entera y queda perfecto.
- Si el caramelo se “enfría” y pierde elasticidad para estirar, llevarlo a horno precalentado a 150 °C durante 20 segundos, solo para devolverle un poco de calor, y continuar trabajando.
Conservación y empaque
- Dejar enfriar completamente los chupetines antes de envasarlos.
- Tener en cuenta que el caramelo y la humedad se llevan mal: con el paso de las horas puede volverse pegajoso.
- Pincelar cada chupetín con una capa muy fina de manteca, solo para evitar que se pegue dentro de la bolsita (no es para enmantecar, es apenas un toque).
- Envasar individualmente y atar con moñito, o colocar varios juntos en una bolsa grande si los vas a exhibir.
- Conservar embolsados, en lugar seco y lejos de la humedad.
TIPS Y TRUCOS
Estos chupetines son un viajecito a la infancia: brillantes, divertidos y perfectos para un cumple o para regalar.
Acordate: el caramelo está peligrosamente caliente. Cociná sin chicos cerca, y recién después… sí, los disfrutamos juntos.
Tips y trucos
Caramelo base
- Llegar a 150 °C es clave para un caramelo duro: trabajá con termómetro si tenés, y con máxima atención.
- No revolver durante la cocción ayuda a evitar cristalizaciones: si necesitás, mové la cacerola suavemente.
- Al retirar del fuego, eliminá burbujas con movimientos suaves: el caramelo está extremadamente caliente.
- El amasado (estirar y doblar) incorpora aire y le da ese look satinado y brillante al caramelo.
- Si el caramelo se endurece, el horno a 150 °C por 20 segundos lo devuelve a un punto trabajable. Hacelo de a poquito, las veces que haga falta. Esto funciona siempre y cuando no se haya enfriado completamente.
- Un trapito húmedo debajo de la placa te da estabilidad y te permite trabajar más seguro.
- La humedad es el enemigo del caramelo: embolsar ayuda a que se mantengan más tiempo.
- El pincelado mínimo con manteca evita que se peguen a la bolsita sin alterar el resultado.
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