Suaves y húmedas, con un toque de limón

Cookies de ricota y almendras
Suaves y húmedas, con un toque de limón
Ingredientes
- 60 gr Manteca / mantequilla sin sal pomada, a temperatura ambiente
- 110 gr Azúcar blanca común
- 1 cdta Esencia de vainilla
- 1 uni Ralladura de Limón lavado y bien seco
- 250 gr Ricota bien escurrida
- 1 uni Huevo
- 210 gr Harina 0000 o la más refinada que consigas
- 1 cdta 1/2 tsp Polvo de hornear
- 1 pizca 1/4 tsp Bicarbonato de sodio
- 100 gr Almendra fileteada para rebozar
Paso a paso
- Precalentar el horno a 160 °C. Preparar una placa para horno con plancha de silicona o papel manteca; o enmantecar y enharinar. Reservar.
- Colocar la manteca pomada en un bol y batir con batidora hasta que esté cremosa.
- Adicionar el azúcar, la esencia de vainilla y la ralladura de limón. Batir 3–5 minutos hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea.
- Incorporar la ricota y batir un instante hasta integrar.
- Agregar el huevo e integrar hasta lograr una preparación cremosa.
- Tamizar la harina, el polvo de hornear y el bicarbonato de sodio. Integrar con espátula de goma hasta obtener una masa húmeda.
- Pesar porciones de 35 gr para formar las cookies. Reservar todas las porciones.
- Disponer la almendra fileteada en un plato y rebozar cada porción por la superficie para cubrirla.
- Acomodar las cookies sobre la placa reservada, dejando espacio entre ellas.
- Hornear durante 14–15 minutos o hasta que las almendras estén doradas y, al presionarlas suavemente, se sientan esponjosas.
- Retirar del horno y dejar enfriar
TIPS Y TRUCOS
Manteca
- Acordate que cuando trabajás con manteca pomada en las cookies, la temperatura es clave: si está muy frÃa no se integra bien y si está demasiado blanda, la masa se expande más de lo que deberÃa y las cookies quedan muy planas.
- Antes de hornear, podés enfriar las cookies ya formadas, por un rato en el congelador/ freezer. Eso ayuda a que mantengan su forma y no se expandan tanto en el horno.
- Después de hornear, dejá que se enfrÃen sobre la placa unos minutos antes de moverlas. Algunas cookies se despegan mejor tibias, otras conviene dejarlas enfriar para que se asienten.
- No las guardes calientes. Si las guardás tibias, se humedecen y pierden textura. Esperá a que estén completamente frÃas y conserválas en un recipiente hermético.
- Si querés tener cookies listas en cualquier momento, podés congelarlas ya formadas. Las ponés en una bandeja con papel manteca o silicona, una al lado de la otra, y cuando estén congeladas las pasás a una bolsa con cierre hermético. Duran hasta un mes.
- Cuando tengas ganas de hornearlas, podés cocinarlas directamente congeladas. Solo agregales uno o dos minutos más de cocción y quedan perfectas.
- Siempre es importante escurrir bien la ricota antes de usarla. Cuanta menos humedad tenga, mejor va a funcionar en rellenos o masas. Si viene muy húmeda, podés dejarla en un colador con una gasa o papel absorbente en la heladera por unas horas para que elimine el exceso de lÃquido.
- Si buscás una textura más cremosa y menos granulosa, podés procesarla o licuarla unos segundos antes de incorporarla a la preparación. Eso ayuda a que se integre mejor, sobre todo en tortas, cheesecakes o rellenos suaves.
- Cuando la ricota se va a usar en una preparación que se hornea, es clave que esté a temperatura ambiente, no frÃa de la heladera, para que se mezcle de forma pareja y no corte otras mezclas.

