Mermelada de frambuesas

Natural, tentadora y perfecta para tostadas o un rico postre

Mermelada de frambuesas

Natural, tentadora y perfecta para tostadas o un rico postre
preparación y armado 10 minutes
cocción 1 hour 30 minutes
Macerado 40 minutes
Porciones 1 frasco de aproximadamente 400 gr

Ingredientes
  

  • 400 gr Frambuesas frescas o congeladas; si son congeladas, descongelar previamente
  • 240 gr Azúcar blanca común
  • ½ uni Limón usar solo el jugo

Paso a paso
 

  • Si usás frambuesas congeladas, dejarlas descongelar previamente y aprovechar también el jugo que largan.
  • Colocar las frambuesas en una cacerola.
  • Adicionar el azúcar y el jugo de ½ limón.
  • Dejar reposar entre 40 minutos y 1 hora, hasta que el azúcar ayude a que las frambuesas larguen su jugo y queden “flotando” en su propio líquido.
  • Llevar la cacerola a fuego fuerte, revolviendo constantemente y sin alejarse para que no se pegue ni se queme.
  • Cuando rompa el hervor, bajar a fuego bien suave (fuego corona) y continuar la cocción sin descuidarla, revolviendo cada tanto, hasta que la preparación empiece a espesar y la base tome cuerpo sin espesar.
  • Hacer la prueba del platito: colocar un poco de mermelada en un plato y llevarlo a la heladera de 5 a 10 minutos. Una vez fría, pasar el dedo por el centro; si la mermelada tomó consistencia y no vuelve a unirse, está lista.
  • Retirar del fuego y envasar en caliente directamente en un frasco de vidrio limpio.

TIPS Y TRUCOS

Ideal para untar en tostadas todas las mañanas, rellenar o acompañar un bizcochuelo, o coronar el postre que más te guste.
El toque de limón, además de aportar sabor, ayuda a la textura y a la conservación de la mermelada.
Mermelada de frambuesas
  • Podés usar frambuesas frescas o congeladas; si son congeladas, dejalas descongelar antes de empezar y sumá también el jugo que largan.
  • El reposo previo con azúcar y limón es clave: dale entre 40 minutos y 1 hora para que las frambuesas larguen su jugo antes de llevarlas al fuego.
  • Una vez en el fuego, no te alejes de la cacerola: revolvé de forma constante, sobre todo al principio, para que la mermelada no se pegue ni se queme.
  • Después del hervor, cociná a fuego bien bajo (corona): para que no se te queme.
  • Es importante que no la dejes espesar en caliente porque si estando caliente se espesa, al enfriarse va a estar super sostenida. Tiene que quedar “líquida” cuando está caliente.
  • La prueba del platito es la forma más segura de encontrar el punto: enfriá una cucharadita en la heladera y pasá el dedo; si no vuelve a unirse, está lista.
  • Envasá la mermelada en caliente, en un frasco de vidrio bien limpio.
Tiramisú de frambuesas
Delicioso y sorprendente, combinando la suavidad de la crema mascarpone con la frescura e intensidad de las frambuesas!
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